Hola, haciendo un alarde de positivismo creo que después de mi última cita sólo me quedan alternativas coherentes: el suicidio o la vida monacal.
Sábado por la noche, quedo para cenar y copa con dos amigas (desde ese día no sé muy bien como debo calificarlas).Al llegar al restaurante,a partir de cierta edad la comida basura está contraindicada, me encuentro con un cuarto convidado.Que para mi desesperación, no era de piedra.
Primer comentario:"Esa blusa es preciosa, insinúa pero no evidencia, ¿podrías ponértela la próxima vez que quedemos?".¿Quién habló de una próxima vez?.Y después despuésde ese incalificable comentario, tenerle enfrente de nuevo sería lo más parecido a reconocer mi desesperación de forma pública.Ausencia de sexo, sí, pero no de criterio de selección.
Segundo comentario:"Deja, yo te doy la comida (con su propio tenedor)".¿Es que cree que estoy parapléjica?, ¿Le parece un detalle seductor?, ¿En serio cree que soy más simple que una ameba y que ese tipo de gestos pueden impresionarme?.
Receso para clásica reunión femenina en el lavabo:"Mujer, es que te vemos tan sola que pensamos que te irían bien unas risas..."
¿Risas?.
Tercer comentario:"Cómo decía Lord Byron...".Si en una primera cita necesita utilizar las palabras de otros, qué haremos los sábados por la tarde, ¿sentarnos delante de la tele a ver cine de barrio?, ¿o dejar que un profundo silencio ocupe todo nuestro tiempo?.
Ya en el coche de camino a la zona de copas, no preguntéis porqué pero acabé en su coche.Primera enseñanza: si no estás segura del orden de la noche, no salgas de casa sin tu propio vehículo...una retirada a tiempo es una victoria.
Cuarto comentario:"Me gustaste desde la primera vez que te ví, esta es la cuarta.Cuando te conocí llevabas puesto...Bueno, te ví un día en un gran almacén, pero tú no me viste ibas con tu... madre?".Además de acerebral, ¿un voyeur?, ¿un psicópata?, ¿ambas opciones son correctas?.
A lo que yo, un poquito harta, pregunto:¿y porqué te gusto?, y mi escote queda descartada como posible respuesta, que te quede claro""Y si vuelves aponer tu mano en mi rodilla, mañana lucirás un glorioso muñón".
Respuesta:"No te pongas así, mujer, me gustas porque eres una mujer sofisticada, elegante, educada, culta...va en serio".
"Va en serio", chicas, esa frase dispara todas las alarmas, no porque sea falsa, que no lo es.Sólo está incompleta, la versión extendida sería algo así como:"Va en serio, quiero llegar al cierre de tu sujetador, aunque lo más probable es que mi propia ineptitud no me permitiese desabrochártelo a la primera".
Llegamos al local de copas que está más de moda, la gente más in y yo con el zoquete más out.Una copa, dos, tres...demuestra tener un gran talento..como esponja.Mis amigas se ríen ante la esperpéntica situación, él se contonea intentando parecer sexy, yo le miro con expresión compungida...Y es entonces cuando surge la mentalidad del treintañero más ancestral:"Cómo me pones...".En ese momento siento que se me atraganta la cena, por cierto,deliciosa no todo iba a ser un completo desastre.
A lo que en un arrebato de valentía añade:¿no te atraigo?, es que ¿no te inspiro ningún sentimiento?.
Yo, a medio camino entre la lástima más absoluta y el más intenso ataque de furia, inspiro lentamente y respondo:"lo siento, no", mientras pienso:"que no me inspiras nada?.Asco, lo que me inspiras es asco".Lo que demuestra que no soy mi tan cruel ni tan deslenguada como parezco.
Respondedme, después de esta experiencia que roza los límites de la realidad, ¿os sentiríais con fuerzas para salir de nuevo?.
Sábado por la noche, quedo para cenar y copa con dos amigas (desde ese día no sé muy bien como debo calificarlas).Al llegar al restaurante,a partir de cierta edad la comida basura está contraindicada, me encuentro con un cuarto convidado.Que para mi desesperación, no era de piedra.
Primer comentario:"Esa blusa es preciosa, insinúa pero no evidencia, ¿podrías ponértela la próxima vez que quedemos?".¿Quién habló de una próxima vez?.Y después despuésde ese incalificable comentario, tenerle enfrente de nuevo sería lo más parecido a reconocer mi desesperación de forma pública.Ausencia de sexo, sí, pero no de criterio de selección.
Segundo comentario:"Deja, yo te doy la comida (con su propio tenedor)".¿Es que cree que estoy parapléjica?, ¿Le parece un detalle seductor?, ¿En serio cree que soy más simple que una ameba y que ese tipo de gestos pueden impresionarme?.
Receso para clásica reunión femenina en el lavabo:"Mujer, es que te vemos tan sola que pensamos que te irían bien unas risas..."
¿Risas?.
Tercer comentario:"Cómo decía Lord Byron...".Si en una primera cita necesita utilizar las palabras de otros, qué haremos los sábados por la tarde, ¿sentarnos delante de la tele a ver cine de barrio?, ¿o dejar que un profundo silencio ocupe todo nuestro tiempo?.
Ya en el coche de camino a la zona de copas, no preguntéis porqué pero acabé en su coche.Primera enseñanza: si no estás segura del orden de la noche, no salgas de casa sin tu propio vehículo...una retirada a tiempo es una victoria.
Cuarto comentario:"Me gustaste desde la primera vez que te ví, esta es la cuarta.Cuando te conocí llevabas puesto...Bueno, te ví un día en un gran almacén, pero tú no me viste ibas con tu... madre?".Además de acerebral, ¿un voyeur?, ¿un psicópata?, ¿ambas opciones son correctas?.
A lo que yo, un poquito harta, pregunto:¿y porqué te gusto?, y mi escote queda descartada como posible respuesta, que te quede claro""Y si vuelves aponer tu mano en mi rodilla, mañana lucirás un glorioso muñón".
Respuesta:"No te pongas así, mujer, me gustas porque eres una mujer sofisticada, elegante, educada, culta...va en serio".
"Va en serio", chicas, esa frase dispara todas las alarmas, no porque sea falsa, que no lo es.Sólo está incompleta, la versión extendida sería algo así como:"Va en serio, quiero llegar al cierre de tu sujetador, aunque lo más probable es que mi propia ineptitud no me permitiese desabrochártelo a la primera".
Llegamos al local de copas que está más de moda, la gente más in y yo con el zoquete más out.Una copa, dos, tres...demuestra tener un gran talento..como esponja.Mis amigas se ríen ante la esperpéntica situación, él se contonea intentando parecer sexy, yo le miro con expresión compungida...Y es entonces cuando surge la mentalidad del treintañero más ancestral:"Cómo me pones...".En ese momento siento que se me atraganta la cena, por cierto,deliciosa no todo iba a ser un completo desastre.
A lo que en un arrebato de valentía añade:¿no te atraigo?, es que ¿no te inspiro ningún sentimiento?.
Yo, a medio camino entre la lástima más absoluta y el más intenso ataque de furia, inspiro lentamente y respondo:"lo siento, no", mientras pienso:"que no me inspiras nada?.Asco, lo que me inspiras es asco".Lo que demuestra que no soy mi tan cruel ni tan deslenguada como parezco.
Respondedme, después de esta experiencia que roza los límites de la realidad, ¿os sentiríais con fuerzas para salir de nuevo?.